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Museo de las Momias

 

Durante muchos años, San Sebastián fue el principal cementerio con que contaba la ciudad, para no hablar de los de San Cayetano y de San Agustín, este último de la exclusiva propiedad de extranjeros. Dotar a la ciudad de Guanajuato de una necrópolis adecuada a sus necesidades y a su mayor población hizo que el 30 de agosto de 1853 el ayuntamiento local solicitara del Gobierno del Estado licencia para construir un amplio y bien acondicionado cementerio en la falda sur del Cerro Trozado; dichas obras se terminaron hasta principios de 1861. A la circunstancia de su buena orientación y topografía, el cementerio agrega la muy curiosa y significativa de favorecer la conservación de cadáveres, momificándolos. Se dice que la primera momia fue exhumada del nicho número 214 de la primera serie, cuerpo inhumado el 19 de junio de 1865.

Desde el año de 1870 se comenzaron a colocar las momias en una pieza de la administración y los extranjeros comenzaron a visitarlas hasta 1894.

No todos los cadáveres se momifican, aun cuando estén inhumados en gavetas continuas; los sepultureros han observado que los cadáveres cubiertos de carbón y cal son los que se momifican y los que se hallan en cajas de zinc se conservan poco más de diez años. Hasta el 31 de diciembre de 1907, el número de momias exhumadas ascendía a 86.

Hay momias cuyas características denotan el despertar horrible y desesperado en el estrecho recinto de la fosa del enterrado vivo. Pero en la mayoría de los casos a la muerte real precedieron instantes de marcado sello de serenidad, sin huellas de sufrimiento. Así se aprecia en las momias de los niños, que dan la impresión de muñecos en inquietud.

Salón Culto a la Muerte
Contiene restos momificados e instrumentos de tortura, atravesando el umbral entre la vida y la muerte, la luz y la oscuridad, lo real y lo sobrenatural.


Here, mummified bodies, preserved spontaneously and without human intervention, are on display. The natural mummification may be caused by the richness of the soil in lime and clays, and the tendency of some materials to absorb humidity from the atmosphere.

For many years, San Sebastián was the main cemetery in the city, to not mention those of San Cayetano and San Agustín, the latter of which was exclusively for the foreign born. The need to provide a cemetery which would adequately serve the growing population led the city government, on August 30, 1853 , to request permission from the state to build a large, well-planned cemetery at the south end of the hill known as Cerro Trozada. Construction wasn't completed until the beginning of 1861. Because of the location and topography of the zone, the cemetery has the curious and quite significant feature of causing the preservation of the bodies buried there, that is, their mummification. It is said that the first mummy was taken from vault number 214 of the first series, having been buried on June 19, 1865.

From 1870 on, mummies began to be placed in a room off the cemetery's administrative area, and visitors from abroad began to come see the mummies around 1894.

Not all bodies are mummified, even when buried in adjoining vaults. The cemetery staff have observed that the bodies covered with coal and lime are the ones that are mummified, while those in zinc coffins last little more than ten years. As of December 31, 1907 , the number of exhumed mummies was 86.

There are mummies whose expressions indicate they may have awoken to the horrible reality of being buried alive. But in most cases, death seems to have been preceded by moments of true serenity, without signs of suffering. This is what we see in the children's mummies, which seem like little restless dolls.

The Cult of Death Spookhouse
(Salón Culto a la Muerte)
Here visitors can see mummified remains and instruments of torture, as they cross the line between life and death, light and darkness, reality and the supernatural.


Pendant des années, Saint Sébastien a été le principal cimetière dans la ville, mais Il lui fallait à Guanajuato une nécropole faite aux besoins et aussi à cause de la grande population qu'elle en avait déj à , c'est pour ça que le 30 août 1853 le Conseil Municipal a demandé le permis pour construire un cimetière plus grand et bien installé, au bord sud du Mont Coupé. La construction on l'a finie au début de 1861. Par sa bonne localisation et topographie, le cimetière a la caractéristique de favoriser la conservation des cadavres, en les momifiant. On dit que la première momie a été exhumée le 19 juin 1865. Dès 1870 on a commencé à mettre les momies dans une salle de l'administration et les étrangers ont commencé à les visiter à partir de 1894. Mais pas tous les cadavres se momifie, même s'ils ont été exhumés dans des caveaux contigus; les fossoyeurs ont observé que les cadavres couverts de charbon et du chaux sont ceux qui se momifie vraiment, par contre ceux qui sont en cercueil de zinc se conservent un peu plus de dix ans.