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Templo de San Cayetano



La mina de Valenciana se explota desde la segunda mitad del siglo XVI. A partir de 1760 fue laborada por don Antonio de Obregón y Alcocer, persona que con el tiempo llego a ser el primer Conde de Valenciana. Por no contar Obregón con recursos económicos, necesitó de dos socios, que con el tiempo llegaron a ser tan ricos como él. Desde 1769, descubierta la veta madre, se produjeron grandes bonanzas que la hicieron famosa en el mundo entero; desarrollándose en sus contornos con un poblado cuyos habitantes dependían de la mina y que llegaron a sumar más de 20 mil en la etapa colonial.

En 1775 se inició la construcción del magnífico templo de San Cayetano,cubriéndose los gastos con las aportaciones de los dueños y con las limosnas de los fieles, contándose además con la "piedra de mano" de los operarios. Se terminó en el año de 1788. Anexo al templo se construyó el convento de los teatinos, los que nunca llegaron a ocupar el lugar, por lo que éste ha recibido diversos usos: como habitación de los vicarios que atendían el culto católico del mineral, colegio de lenguas clásicas, cuartel, almacenes, corral, etc. En la actualidad alberga a la Escuela de Filosofía y Letras de la Universidad de Guanajuato, la cual tuvo a su cargo su restauración.

El templo es uno de los ejemplos fundamentales del churrigueresco mexicano. Tiene planta de luz latina, con una hermosa cúpula sobre el crucero. Las dos fachadas exteriores, la principal y la lateral, son dos retablos en cantera rosa de Guanajuato, incompletos, pues faltan imágenes de santos y una torre; las dos puertas son de madera tableteadas y talladas, de la época. El atrio es irregular y sus bardas estuvieron coronadas por alamedas.

En el interior, con piso original de madera, se admira tres retablos churrigueras. La sacristía, de muy buenas proporciones, muestra algunos de los muebles originales, de gran valor y belleza, de maderas finas taraceadas. La pila bautismal es una pieza del siglo XIX, de madera dorada, buena talla, que no corresponde al estilo del templo, pero de gran valor artístico. El órgano original ha sido recientemente restaurado y la iglesia ha servido actualmente de precioso espacio para jornadas musicales de alto rango.


This churrigueresque church, built of pink cantera stone, features three wooden altarpieces covered in gold leaf. In 1775, construction was begun in an area near the Valenciana Mine, and the church was completed in 1778. Initially, the church belonged to the Hospitaller Order of the Latins. That same order built a convent adjoining to the church which they never occupied and which today houses the School of Philosophy and Letters of the University of Guanajuato.


En 1775, débuta la construction de la magnifique église de San Cayetano, les propriétaires et les fidèles financèrent ce projet aux côtés des ouvriers qui travaillèrent à son édification. Elle s’acheva en 1788. Le couvent des moines teatinos fut élevé à côté de l’église. Ces derniers n’occupèrent cependant jamais le lieu et l’endroit servit aux usages les plus divers : logement des vicaires qui participaient au culte catholique du lieu, collège de langues classiques, caserne, entrepôt, enclos, etc. Il abrite actuellement l’École de Philosophie et de Lettres de l’Université de Guanajuato, qui s’est notamment chargée de sa restauration.

Cette église fait partie des constructions les plus représentatives du style churrigueresque mexicain. Avec son système d’illumination latin, elle arbore une belle coupole à la croisée du transept. Les deux façades extérieures, la principale et la latérale, forment deux retables en pierre rose de Guanajuato, ils sont aujourd’hui incomplets car il manque des images de saints et une tour ; les deux portes sont en bois taillé et en marquèterie de l’époque. La cour est irrégulière et ses murs furent ornés de plantes.

A l’intérieur, sur un sol en bois d’époque, le visiteur peut admirer trois retables churrigueresques. La sacristie, aux proportions harmonieuses est occupée par quelques meubles originaux, de grande valeur et de grande beauté, en marquèterie fine. Les importants fonts baptismaux datent du XIXème siècle, et sont en bois doré. Ils ne correspondent pas au style du temple, mais représentent une grande valeur artistique. L’orgue principal a été récemment restauré et l’église accueille de nos jours des concerts de grande qualité.